¿Es posible ser resiliente en el contexto laboral?
Actualmente, las organizaciones se enfrentan a un proceso de continuo cambio debido a las demandas del entorno y a la necesidad de adaptación de los profesionales a estas nuevas situaciones. Para que estas empresas alcancen su objetivo y prosperen es imprescindible la participación activa de todos los trabajadores, lo que pone a prueba sus propias competencias psicosociales.
El Covid-19 ha sido un ejemplo muy claro de este hecho: un cambio brusco, inesperado, con consecuencias devastadoras tanto a nivel personal, como social y laboral. Esta crisis sanitaria ha provocado un ambiente de incertidumbre en la población en general. Los continuos cambios en las medidas, los distintos protocolos, la facilidad de contagio, así como muchos otros estresores asociados, provocan que los profesionales se enfrenten a dificultades añadidas a su labor diaria. Ya que estos momentos pueden ocurrir sin previo aviso y, de hecho, ocurren, se hace necesario hablar de una variable psicológica muy utilizada para este tipo de situaciones:
LA RESILIENCIA.
Podemos definir la resiliencia como la capacidad de adaptarse y recuperarse de las adversidades que forman parte inevitable de la vida. El lugar de trabajo presenta amplia variedad de factores de estrés, que pueden afectar de diferente forma a los trabajadores. ¿Por qué es importante estudiarla y entenderla? ¿Pueden los individuos mejorar su resiliencia?
Es probable que mucha gente crea que la clave del éxito en el trabajo es la inteligencia o ir más allá de las exigencias del puesto, pero en los lugares de trabajo modernos, caracterizados por los recortes de personal, los plazos, la rivalidad y los cambios bruscos en el contexto, el éxito depende de la capacidad del individuo para hacer frente e incluso prosperar cuando se enfrenta al estrés, ya sea personal o laboral. Lo interesante de la resiliencia es que es una habilidad y, como cualquier otra habilidad, se puede practicar, desarrollar y mejorar. De hecho, el centro psicológico Centre for Confidence and Well-being, con sede en Glasgow, expone que: «Aunque algunas personas parecen nacer con más resiliencia que otras, aquellas cuya resiliencia es menor, pueden aprender a potenciar su capacidad para afrontar y prosperar cuando las cosas se ponen difíciles».
Por ello, para entender lo que abarca la resiliencia en el trabajo, es interesante observar y estudiar el comportamiento de aquellos empleados resilientes cuando se enfrentan a cualquier situación adversa, y aprender de aquellas acciones que los diferencian del resto. ¿Qué es lo que estos empleados hacen de forma diferente? Diversas investigaciones sugieren que el apoyo social juega un papel importante en la resiliencia en el lugar de trabajo. Aquellos individuos que sean capaces de establecer relaciones estables con sus compañeros, en las que prima la confianza y la comunicación abierta, tienen mayor capacidad de recuperación ante los problemas. Se ha comprobado que es beneficioso desarrollar redes personales y profesionales, que pueden ser una fuente de orientación y apoyo en momentos de estrés.
Otra característica de un empleado resiliente es que es fiel a sí mismo. Son auténticos y actúan de acuerdo a lo que piensan y dicen. Además, es importante para estos trabajadores percibir su trabajo como significativo. Aquellos que sienten que su esfuerzo es valioso están mejor equipados para recuperarse cuando el trabajo es particularmente estresante.
Por supuesto, esto no significa que los empleados resilientes no experimenten estrés. El estrés es un aspecto inevitable de la vida, y los lugares de trabajo presentan una multitud de factores desafiantes. Sin embargo, una característica de los trabajadores resilientes es que son capaces de regular sus propios pensamientos cuando están bajo presión. Se dan cuenta de patrones particulares en su comportamiento que pueden estar dificultando su recuperación y buscan medidas para atender a sus propias necesidades. La resiliencia no se consigue de la noche a la mañana, pero es algo que puede cultivar en el lugar de trabajo. Con la mentalidad y las habilidades que aporta la resiliencia, las personas pueden seguir motivadas, trabajar bien con los demás y superar los momentos de dificultad y cambio.
Una plantilla resiliente puede llevar a su empresa a éxitos que a menudo son inalcanzables para quienes luchan contra los nuevos desafíos naturales. El clima laboral impone a los empleados la necesidad de ser flexibles y adaptables. Los trabajadores resilientes se consideran más capaces de gestionar los cambios inevitables y de enfrentarse a escenarios novedosos. También son más hábiles a la hora de afrontar los contratiempos y tienen la capacidad de seguir adelante después de encontrar un obstáculo. Dado que pasamos mucho tiempo de nuestra vida en el trabajo, no hay que subestimar la importancia de la resiliencia en el trabajo. Tener la capacidad de lidiar con el estrés continuo, adaptarse eficazmente al cambio, hacer frente a las nuevas amenazas y manejar la presión de los plazos es importante no sólo para tener éxito en el trabajo, sino que también contribuye a nuestra salud y bienestar personal.
Irene Vega Rivero
Artículo publicado en Capital Humano, Nº 381, Sección Headhunting y selección / Tribuna, Diciembre 2022, CISS
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